Para qué sirven
Una resistencia ayuda a controlar cuánta corriente circula por una parte del circuito. Es una forma sencilla de proteger y ajustar.
Las resistencias dificultan el paso de la corriente. Gracias a ellas podemos evitar que otros componentes reciban más corriente de la que soportan.
Una resistencia ayuda a controlar cuánta corriente circula por una parte del circuito. Es una forma sencilla de proteger y ajustar.
Se miden en ohmios (Ω). Cuanto mayor es la resistencia, más difícil resulta para la corriente atravesar ese componente.